Saneamiento del Atoyac en Puebla deja fuera a Agua de Puebla
El programa estatal y federal reporta avances y clausuras, pero no vigila a la concesionaria de la capital, y organizaciones reclaman atención para los afectados por la contaminación.
Lo que debes saber
- Agua de Puebla no aparece en la vigilancia del saneamiento del río Atoyac, según el seguimiento al plan.
- La Conagua reporta 85 por ciento de avance, pero no explica cómo calcula esa cifra.
- Organizaciones exigen denuncias penales y que no se condonen sanciones a cambio de obras.
El programa de saneamiento del río Atoyac suma vigilancia y sanciones desde el 19 de octubre, pero la concesionaria Agua de Puebla no aparece en el sistema que monitorea las descargas. El gobernador Alejandro Armenta Mier y las autoridades federales anunciaron clausuras, reparación del daño y un centro de vigilancia conectado a los sistemas C4 y C5, con la meta de tener un río limpio en 2030.
La Conagua reportó en julio un avance de 85 por ciento en la primera etapa del plan, con 63 kilómetros intervenidos, 40 de colectores marginales en construcción y 110 tiraderos de basura eliminados. El reporte oficial disponible no desglosa cómo se calcula ese porcentaje, por lo que el dato aún no puede verificarse por completo.
Sanciones con límites
La subprocuradora de Inspección y Vigilancia Industrial de la Profepa, Gabriela Ortiz Merino, informó 79 inspecciones y 13 clausuras industriales en la zona. Aclaró que «las multas no serán el único mecanismo de respuesta». La dependencia también advirtió a los 22 municipios de la cuenca que, si permiten descargas irregulares en sus drenajes, tendrán responsabilidad legal.
Armenta afirmó, según lo citado, que «no habrá excepciones ante el incumplimiento, incluso cuando se trate de autoridades públicas». Los reportes consultados no precisan cuántas de las inspecciones en Puebla llegaron a plantas de tratamiento de aguas residuales, así que esa promesa todavía no se puede medir.
Agua de Puebla, fuera del radar
Manuel Bravo Bruno, de extrabajadores despedidos del SOAPAP, y Francisco Castillo Montemayor, exdirector de la dependencia, afirman que el biodigestor de la planta Alseseca Sur no funciona. Según ellos, la planta opera a 60 por ciento de su capacidad y sólo con tratamiento primario, y ninguna autoridad ha actuado pese a las evidencias.
Castillo sostuvo en agosto de 2025 que las plantas de la concesionaria «no están quitando todo el material soluble sino únicamente el 50 por ciento de la contaminación». Calcula que la empresa descarga en promedio unos 3 mil litros por segundo de los 4 mil que llegan al río. Es una estimación, no una medición, y Concesiones Integrales afirma que es impreciso señalar que incumple con el saneamiento de las aguas residuales.
Castillo también estimó que, si Agua de Puebla terminara sus cuatro plantas inconclusas, se limpiaría cerca de 80 por ciento de las aguas residuales de los 22 municipios. Esa agua se concentra sobre todo en la capital y en San Pedro, San Andrés, Cuautlancingo, Coronango.
Qué piden las organizaciones
En julio, cuarenta organizaciones de Puebla y Tlaxcala, entre ellas el Centro Fray Julián Garcés y la Coordinadora por un Atoyac con Vida, advirtieron que el plan federal dejaba fuera a las víctimas. Afirmaron que «no es un riesgo que haya que prevenir a futuro, es un daño que ya ocurrió y que sigue sin atenderse». Piden denuncias penales contra las empresas contaminantes y que no se condonen sanciones a cambio de obras.
Aurelio Fernández, director del Cupreder, propuso en octubre de 2025 detener a las cincuenta empresas más contaminantes. La pregunta que sigue abierta es si esa lista, o cualquier otra, incluye a quien opera el drenaje de la capital. Mientras tanto, el diagnóstico oficial ubica en los hogares el 95 por ciento de las más de 4 mil 900 descargas identificadas en la cuenca Atoyac-Zahuapan.
La inversión estatal y federal para 2025 y 2026 se calculó en 2 mil 755 millones de pesos. Falta saber cuánto se destinará a operar lo que hoy se construye, y si el programa medirá por igual a todos los que descargan en el río.



