Lydia Cacho pide pena máxima para el exgobernador Mario Marín en Puebla
En la audiencia de alegatos por videollamada, la periodista lo señaló como responsable de la tortura de 2005; Marín niega los cargos y la jueza aún no fija fecha para la sentencia.
Lo que debes saber
- Lydia Cacho pide la pena más alta y una disculpa pública para Mario Marín por su detención de 2005.
- Marín, recluido en el penal del Altiplano, niega los cargos y dice que no hay pruebas en su contra.
- La jueza no fijó fecha para la sentencia por la carga de trabajo del juzgado.
Lydia Cacho y el exgobernador de Puebla Mario Marín Torres se vieron de frente, aunque a través de una pantalla, por primera vez en más de dos décadas. Fue durante la audiencia de alegatos del juicio en contra del exmandatario, realizada el jueves 29 de octubre por videollamada, de forma pública y virtual, con sede en Quintana Roo.
Desde España, la periodista pidió que Marín reciba la pena más alta por la tortura y la detención arbitraria que, según dice, sufrió en 2005, luego de publicar investigaciones sobre una red de explotación sexual y pederastia. Señaló directamente al exmandatario como responsable y sostuvo que las agresiones estuvieron ligadas a su trabajo periodístico. Además, exigió una disculpa pública por los daños que padeció.
Cacho afirmó que los policías que participaron en su detención hacían referencia a Marín y recibían instrucciones por teléfono. Recordó que desde 2003 investigaba testimonios de víctimas de explotación sexual y los presuntos vínculos de empresarios con estos delitos, entre ellos el fallecido Jean Succar Kuri.
Marín, quien también siguió la audiencia a distancia desde el penal del Altiplano, en el Estado de México, negó ser responsable. Su defensa sostuvo que no puede ser condenado sin pruebas que acrediten su participación en los hechos.
Antecedentes del caso
Lydia Cacho fue detenida el 16 de diciembre de 2005 en Cancún, Quintana Roo, por elementos de la extinta Procuraduría General de Justicia de Puebla, y trasladada a la capital poblana. Quedó en libertad después de que su caso se difundió a nivel nacional. Desde entonces acusa a las autoridades de una detención arbitraria y de tortura, al obligarla a viajar por tierra con varios hombres.
En febrero de 2006 se dio a conocer la grabación de una llamada entre Marín y el empresario Kamel Nacif, en la que este último le agradecía por el favor de detener y procesar a la periodista. Esos hechos sustentan las denuncias de Cacho. En enero de 2019, el Estado mexicano reconoció públicamente que agentes del gobierno la secuestraron y torturaron, y ofreció disculpas.
En los años siguientes hubo detenciones y resoluciones en el caso. En 2019 se giró una orden de aprehensión contra Adolfo Karam y Kamel Nacif, y en julio de 2023 la Fiscalía General de la República anunció la detención de Adolfo Karam Beltrán, exdirector de la Policía Judicial de Puebla. En julio de 2021 un tribunal liberó a Nacif de toda responsabilidad, y la organización Artículo 19 denunció que persiste la impunidad.
Qué sigue
La audiencia estaba programada originalmente para el 20 de octubre, pero se aplazó por presuntas fallas técnicas. Tras escuchar a ambas partes, la jueza informó que analizará los argumentos presentados y emitirá su resolución cuando lo permita la carga de trabajo del juzgado. Hasta ahora no existe una fecha definida para saber si Mario Marín será declarado culpable o inocente.



